Rincones

Hay cosas ciertísimas albergadas en un recóndito espacio del alma que a veces no nos mostramos ni a nosotros mismos.

Tenerte es como caminar por una avenida llena de suaves luces de navidad.  Pasan los años y seguís siendo mi parte favorita de esta ciudad.

Y cuando hablo de vos es todo claro
¿Cómo podría ocultarlo?
No hay espacios para dudas
Mi vida, sos la sonrisa al final de mi día.

Parada en este camino que se bifurca no dudo.
Estoy aquí ¿no?
Tazas y tazas de té mirando la ventana me llevan siempre al sitio donde estuvimos ayer.
Yo ya te pertenecía en tiempos antiguos.

Nosotros juntos somos nuestro hogar.

Tanta esperanza llenando el ambiente.
Dejame ver tu cara para saberlo bien, mirarte a los ojos para saberlo todo.
Así como vos miras la mía y en mis ojos sabes que yo ya te pertenecía
Desde tiempos antiguos.

Estando a solas sonrío cuando me digo a mí misma tus palabras. Dejame ver tu cara para saberlo bien, mirarte a los ojos para saberlo todo.

Nuestro siempre es ahora
Y aunque todo cambie, permaneceremos.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Té.

Te diré...

duda